Empieza tu ducha matutina con 30 segundos de agua fría. Las duchas frías estimulan la circulación sanguínea y liberan endorfinas, lo que te hará sentir más despierto y concentrado. Los estudios demuestran que, si bien los estímulos fríos regulares pueden reducir el número de días de baja autoinformados, no se ha podido demostrar una reducción significativa en el número real de días de enfermedad. La evidencia actual (metaanálisis, PLOS One, 2025) sugiere que el agua fría puede incluso aumentar los marcadores inflamatorios a corto plazo, aunque los efectos a largo plazo aún no están claros. Simplemente, al final de la ducha caliente, ve girando lentamente hacia el frío y aumenta de 10 a 30 segundos.