La administración diaria de probióticos podría apoyar el tratamiento de la depresión en personas mayores. Así lo sugiere un pequeño pero riguroso estudio clínico piloto, publicado el 17 de junio de 2026 en el Journal of the American Geriatrics Society (DOI: 10.1111/jgs.70530).
En el estudio doble ciego, controlado con placebo y de doce semanas de duración, participaron 58 adultos mayores de 60 años con depresión moderada. Todos continuaron con su medicación antidepresiva habitual. La mitad recibió, además, aproximadamente seis mil millones de unidades formadoras de colonias de las cepas bacterianas Lactobacillus helveticus y Bifidobacterium longum diariamente, mientras que la otra mitad recibió un placebo.
Ambos grupos mejoraron a lo largo del estudio. Sin embargo, el grupo de probióticos mostró una reducción estadísticamente significativa mayor en los síntomas de depresión y ansiedad. Además, en este grupo se observó un aumento en los niveles sanguíneos del neurotransmisor BDNF (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro), que es importante para la salud de las células nerviosas y proporciona una indicación mecanicista del eje intestino-cerebro.
La calidad de vida no mejoró significativamente con el probiótico, probablemente debido a que el número de participantes era demasiado pequeño. Los investigadores, liderados por el Dr. Saibal Das y el Dr. Abhinaba Ghosh de la India, planean ahora un estudio de seguimiento más amplio para confirmar los resultados. Subrayan que los probióticos deben complementar la terapia estándar y no reemplazarla. Los resultados son prometedores, pero preliminares.
