Investigadores de la Universidad de Oxford han desarrollado una nueva herramienta de pronóstico que estima el riesgo individual de sufrir efectos secundarios musculares graves a causa de las estatinas. El estudio fue publicado el 2 de julio de 2026 en The Lancet Digital Health.
El equipo analizó datos de salud anonimizados de un total de 5,6 millones de personas de consultorios de medicina general ingleses. A partir de 1,7 millones de registros, desarrollaron un modelo predictivo y lo validaron con otros 3,9 millones de individuos. La calculadora tiene en cuenta 22 factores —incluyendo edad, sexo, origen étnico, índice de masa corporal, tabaquismo, enfermedades preexistentes, problemas musculares previos, deficiencia de vitamina D y toma de medicamentos— y estima el riesgo de una enfermedad muscular grave a uno, cinco y diez años.
El resultado central: más del 98 por ciento de las personas aptas para una terapia con estatinas tenían un bajo riesgo de desarrollar una enfermedad muscular grave que requiriera hospitalización o causara la muerte en un plazo de diez años. Al mismo tiempo, más del 60 por ciento de los pacientes elegibles no tomaban estatinas, a pesar de que algunos presentaban un alto riesgo de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular.
Los investigadores, liderados por la Dra. Ting Cai, enfatizan que la herramienta solo detecta trastornos musculares graves, no las molestias musculares leves que experimentan algunos pacientes. Además, muchos de estos síntomas leves no son causados por las estatinas. La calculadora, junto con las evaluaciones de riesgo cardiovascular, tiene como objetivo ayudar a médicos y pacientes a sopesar de manera más individualizada los beneficios y riesgos.
Fuente: University of Oxford, The Lancet Digital Health, 2 de julio de 2026 (Cai T. et al.)
